26
Febrero
2016

Historia Hipica V

DERBY DEL 1990

MARI JULY, TODA UNA CAMPEONA

Cayeron los favoritos y pudo ser un Derby sin estrellas, pero no lo fue.


Mari July, su vencedora inobjetable, corrió tan bien que mereció el elogio frontal y terminante.

Dando una sorpresa, la hija de Daring Schemme, se imponía en la 88ª. Edición del Derby Nacional, derrotando por un cuerpo y medio a Fahed, en 2’33”2/5 para los 2400 metros.

Porque se trató de una carrera que tuvo un durísimo planteo impuesto por un excelente caballo de la milla como lo fue River Plate.

Y que tuvo la particularidad de mostrar las virtudes, pero también los defectos de los doce productos que salieron en aquel Derby a encontrar la gloria.

Porque, cuando se corre en 2400, con 34”3/5, 59”2/5 y 1’26” de parciales, los que ganan tienen méritos indudables. Y más aún si esos, ósea, para referirnos ya concretamente a la hija de Daring Schemme , estuvieron en el fuego desde la partida.

Con Mari July, entonces, no se dio la figura del ganador que aprovechaba en medio de una carrera nerviosa como es un Derby, y como aquel Derby de 1990, lo fue.

Porque ella le vino pisando los talones a Western Dancer y ella llego lista a superar a River Plate apenas Luis Gonzales le movió ligeramente las manos faltando 900 para la meta.

Por ello el elogio y porque además el tiempo total ni fue malo. La tónica de los Derbys buenos de los 80, incluido ese sensacional Derby de That Police en 1989, había sido los 2’33”. Y la campeona del Gina estuvo en 2’33”2/5.

Entonces, no había dudas, ni tampoco razones para menospreciarla, más bien. Se trataba de una gran corredora, que en aquel Derby alcanzó la plenitud física y que demostró lo que es.

Ella llegaba con opción, pero tenía adelante, a los nombres sin duda importantes como Valedero y Fulton Street, y a la idea, de una segunda corona en la cual se vio desbordada por una Western Dancer, que marcó un segundo más que Valedero en el Ortiz de Zevallos.

Eso quizás la opacaba, pero no la sacaba de la escena. Y aquel domingo de Junio, Mari July pudo dar el salto, es decir, mejorar rotundamente su actuación de la segunda corona, dando razón a sus excelentes trabajos y al exterior de” pintura” que lucía ese día.

En suma, Mari July pudo ser una media sorpresa, pero con un despliegue de calidad, que mereció el mas franco de los elogios, y con un futuro de campeona como lo fue.

Video de la carrera:

FAHED Y ORIZZONTE

Había dos corredores que iban a correr bien, como Mari July, de todas maneras,  que eran Fahed y Orizzonte.

Pero una diferencia entre ambos. Mientras Fahed estaba “en su punto”, porque venía de correr y lucía su total plenitud. Orizzonte reaparecía. Y reaparecer con aprontes justos, porque el tiempo no daba para más, era otorgar ventajas.

Los dos salieron muy bien librados. Fahed pudo ganar si es que no tenía una yegua espectacular como lo fue la pupila del recordado Augusto Soto.

Y Orizzonte pasó como bueno en la subida, pero se quedó sin aire en el codo. Su mérito estribó en que supo luchar. Esa garra que lo conocimos en la Copa de Oro de diciembre de 1989.

¿Y VALEDERO?

Valedero se perdió en medio de un intranscendente y además desesperante accionar, lento y sin salida, que lo fue relegando desde los primeros 1000 metros.

Y contra lo que se pudo pensar en ese momento, fue apareciendo al final y llegó quinto, no lejos de Orizzonte y el parejísimo Forte.

Sacamos 2 conclusiones: O hubo alguna merma por el golpe que sufrió momentos antes de la partida en la gatera, o se quedaba sin su mejor arma que era la velocidad, pero que definitivamente no decía su última palabra.

Mari July, con la monta de Luis Gonzales, es tomada por su propietario Lelio Balarezzo y su entrenador Augusto Soto y allegados a los colores del stud haras Gina, después de haber sido coronada por el Dr. Augusto Mostajo Barrera.

Por: Renzo Rafael Risco.

Fotos y video: Hipica Channel

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