11
Marzo
2016

Historia Hipica VII

GENERACION DE 1991, POLLA DE POTRILLOS Y POTRANCAS

LA GENERACIÓN DE 1991 Y LA PRIMERA CORONA

La generación de 1991, se distinguió a muchas otras, por tener figuras ya marcadas desde su inicio. En el caso de las potrancas se distinguían los nombre de Dalnamein, una linda alazana del haras el Centauro, muy pareja y con mucha solidez física. Nombre como los de Dee Dee y Sky Light están casi en el mismo plano. De ahí se les unían los nombres de Rosario de Oro, la pupila del Moradito que triunfo en el selección, Cruz Latina y Fast and Chiffy, Mimora, Affaire y Lúcuma, que aún no desarrollaba planamente su físico.


Entre los potrillos, destacaban los nombres de Picotón y Magnate que se afirmaban como serios ejemplares para conseguir las coronas de la generación. Un potrillo lleno de potencia como Papi Eñe. Caballos en proceso de consolidación como Fino y Alucinante. Otros potrillos que día a día mejoraban a pasos agigantados como Hamminski, Musicale y Trainer.

DALNAMEIN: CON GARRA Y EXCELENTE PILOTAJE

Dalnamein llegaba como favorita y en gran forma a una carrera que tenía tres figuras, la coincidencia era casi total, la cuales quedaron reducidas a dos, cuando Sky Light era retirada.

Y en medio de una prueba que no podía dar márgenes para el respiro, las Pollas son, y serán así, la alazana sólo encontró con una peligrosísima rival la cual estuvo a punto de aventajarla, que se llamó Screen Baby, ligera como siempre lo fue, pero con una salud que otras veces le jugó una mala pasada.

No era tampoco ningún secreto, que la Screen Idol podía ser bravísima, si se sentía bien.

Fueron justamente  Screen Baby y Dalnamein las principales actrices de los tramos iníciales, luego de una partida impecable. Con ellas estuvo desde el principio Fast And Chiffy y también Dee Dee, superando con total facilidad su genio y su disposición para no acomodarse fácilmente.

Faltando 1000 metros para la meta, las acciones estaban planteadas. Y las opciones también, Screen Baby hacía lo esperado, esta vez con mayor comodidad y con la idea de Juan Toutinde no irse demasiado para buscarle final. Por las tablas, Melanio Rojas ubicaba sin problemas a Dalnamein, la cual seguía firme en la marcha, que ya arrojaba 35” de parcial para los 600 iniciales.

Poco después, y acosta de ser muy apurada, Fast And Chiffy quedo segunda, y tras ella Luis Gonzales acomodaba cómoda e impecablemente a Dee Dee. De atrás, no surgían en apariencia figuras, porque Rosario y Oro ya venía muy apurada y no lograba avanzar.

Más bien era Skara, que llevada por Edwin Talaverano por el lado de afuera, también se incluía en el grupo de avanzada.

En los 700, Fast And Chiffy se rindió, y por los palos Dalnamein quedó segunda, mientras que Dee Dee, por fuera igualaba. Entre ambas parecía que Dee Dee marchaba con aparente mayor facilidad.

LOS PALOS Y EL ESTRECHO FINAL

Cuando entraron al derecho, Screen baby abandonó la baranda y Melanio Rojas lanzó a la inglesa por esos palos salvadores. Igual acción realizó Gonzales con Dee Dee, pero con una diferencia, Dalnamein siguió pareja y se puso a luchar, mientras Dee Dee terminó casi de plano.

De atrás, la única que avanzaba era Skara, pero no con la fuerza suficiente como para acercarse a las punteras.

Y de allí a la meta, se dio un match que como comentamos al inicio, Screen Baby no se rendía, y Dalnamein pugnaba pareja y luchadora, llevada por un jinete enérgico y capaz que pqería redondear lo que tenía que ser una gran faena.

Y asi, lenta pero seguramente, Dalnamein fue igualando para terminar dueña de la gloria.

La dureza de los parciales no dio para consideraciones enreversadas ni mucho menos. Ganaba la potranca que fue más capaz y que supo seguir una marcha violenta y que tuvo aire para no darse por vencida y para terminar quebrando.

Perdió casi con lo justo y en una digna actuación que merece todo el mérito, Screen Baby, largamente la mejor nacional en la carrera y que sacando el paso parejo de los Screen Idol, superaba con éxito sus problemas orgánicos. Tras ellas, Skara hacía un tercer puesto que le daba proyección necesaria para seguir adelante, porque daba ventajas de una reaparición de casi tres meses y no defraudo ni mucho menos.

Video de la carrera:

Y se afirmaron parejamente, Lúcuma siempre presente y Show Wing, mientras que Rosario de Oro no podía, ni tampoco Winning Dancer, ni Niña Engreída, ni Affaire. 

 

Dalnamein por los palos, con la monta de Melanio Rojas, quiebra la resistencia de la puntera Screen Baby por fuera, para conseguir la victoria en los 1600 metros de la “Polla de Potrancas – Claudio Fernández Concha” de 1991.

PAPI EÑE: EL MEJOR DESDE EL COMIENZO

Desde que se dio la alargada hubo un potrillo que se distinguió de sus rivales, cuando lució sus colores en la punta del lote. Ese fue Papi Eñe, que posteriormente fue el vencedor de la primera corona, sobre un parejísimo y llegador Musicale, que mereció también, un comentario especial.

Porque esa gran partida, modificó en gran medida, el posterior desempeño del impresionante castaño y con la pinta de aquellos argentinos de los sesenta.

Porque su jinete Edwin Talaverano sabía mejor que nadie, que por dentro habían ligeros y que su colocación de partida, por fuera de ellos, le representaba un manejo sin interrupciones ni estorbos que lo regalaran.

Sucedió casi de inmediato, lo que Talaverano pensó, es decir que Magnate y Hamminsky salieron a jugarse en la punta del lote, el del Myrna con mayor intención de Yuri Yaranga, ,lo que le dio la delantera, porque Horacio Barbarán decidió quedar segundo y no ir a buscar una pelea que hubiese sido no sólo inútil sino fatal para los dos.

Pero cuando Magnate tomó la punta y Hamminsky quedó en su persecución, llegó la calma en el manejo del favorito, que se vio superado casi de inmediato por Antonov que quedó tercero y por Alucinante, que muy apurado quedaba cuarto.

Y esa pausa, en un potrillo mansurrón en extremo como lo fue Papi Eñe, lo hizo retrogradar algunos metros y llegó un poco alejado de los cuatro punteros en los últimos 1000.

Entonces, Talaverano decidió apurar, porque planteada así las cosas, con un Magnate sin la pelea total de Hamminsky y con otros seguidores delante de él , no estaba Mr. Ken cuya velocidad lo hubiera podido ayudar en esos momentos, la carrera se le estaba escapando de las manos.

Fue en esos momentos, cuando Papi Eñe embaló y comenzó a pasar, pero ya  acelerando por fuera a costa de perder algunas energías en el final, y se fue sobre los punteros. Antonov no pudo seguir y Alucinante quedó atrapado entre Hamminsky que se veía superado por el favorito, y Papi Eñe, y tuvo que ser sujetado.

Entonces Papi Eñe quedó adelante en muy pocos metros y su avance resultó mucho para Magnate que sin aflojar, no pudo oponérsele.

Y cuando eso sucedía, Musicale comenzaba a avanzar en el fondo del lote y Alucinante, tras ser estorbado, seguía retrogradando y quedaba último, ya sin opción, al ingresar al derecho.

Todo era para Papi Eñe cuando llegaron a los últimos 300 metros, y en efecto eso sucedió. Papi Eñe consolidó su triunfo, pero no se escapó como muchos creyeron que iba a ser, porque en esos 200 finales, sintió la trepada forzosa que tuvo que realizar en los últimos 1000, y por que pareció Musicale, con la fuerza suficiente para descontar posiciones, pese a que buscó mucho las tablas y mortificó en muchos momentos el avance de José Cipriano, finalmente cuarto.

Magnate afirmó su tercer puesto y Alucinante llegó quinto con una dignidad de grande, a pesar de sus dolomas.

GRAN TRIUNFO

Papi Eñe fue un ganador sólido y con velocidad, salida, mansedumbre y calidad. Fue el mejor sin duda.

Musicale merecía que le sigan alargando las distancias. No tenía el manejo del norteamericano, pero su línea maternal le aseguraba un pulmón seguro para seguir respirando cuando le llegaran las dos vueltas, siempre peligrosas y exigentes.

Video de la carrera:

Magnate, aflojó pero no se rindió. José Cipriano volvía a ser parejísimo, y Alucinante, un gran valiente, a pesar de correr lesionado de las cañas como estuvo, fue estorbado en los 700, quedar último y volver por fuera para arañar el tercer bolo.

 

Papi Eñe con Edwin Talaverano, se acerca a la meta con el triunfo asegurado en la Polla de Potrillos – Augusto Maggiolo Cavenecia, marcando 1’38”3/5 para los 1600 metros, luciendo los colores del Bouclé.

Por: Renzo Rafael Risco.

Fotos y Videos: Hipica Channel

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