19
Marzo
2016

Historia Hipica VIII

ORTIZ Y AYULO, GENERACION 1991

EL COTEJO DE PROTRANCAS 1991: PUNTA SAL CON EL FINAL DE ORIZZONTE 

 

Con un gran final de potencia y convicción, Punta Sal, la hija de Post Graduate y Terlina, que defendiera los colores del Azul y Oro, fue la gran ganadora del “Cotejo de Potrancas” 1991. 

De hecho, su victoria no fue solo brillante, sino rotunda. La hermana materna de Orizzonte tenía a su favor varios puntos muy importantes. Y sólo uno en contra. 


 

Ella, como su hermano materno – brillante actor de la generación de 1990 – tenía pulmón para regalar y un adecuado entrenamiento en la distancia, que abarcaba incluso, varias carreras sobre 1700 y 1800, distancias que ninguna de sus rivales había corrido. 

 

El lado negativo era uno. La pista de arena, que prácticamente era nueva para la que fue pupila de Jorge Salas. Punta Sal llegó al césped aún perdedora y en esa misma pista se graduó de potranca importante.  

 

Su vuelta a la arena, lo que de alguna manera, por el tiempo transcurrido, le significaba casi un debut en la pista, era su principal escollo. Y al cual había que sumar el hecho que ella le había ganado a las potrancas que pertenecían al segundo grupo. Las estelares habían estado en la Polla. 

 

Entonces Punta Sal, estaba en un plano incógnita con enorme opción y ubicada inmediatamente después del trío que llamaba la atención de todos, Show Wing que realizó un gran apronte previo a esta competencia; Dalnamein y Skara, por sus destacadas actuaciones en la primera corona. 

 

Pues bien, esa incógnita se aclaró de una manera positiva y espectacular. Punta Sal dominaba la arena a entera satisfacción y terminó imponiendo el peso de su tranco parejo y su indudable calidad. 

 

CLÁSICO BIEN CORRIDO 

Se esperaba un mayor apuro inicial de parte de Screen Baby y de sus seguidoras, pero Juan Toutin, gran conocedor de la hija de Screen Idol, logró dominarla a la perfección, y la alazana se dejo guiar sin abrirse en la curva e imponiendo una marcha pareja y sotenida. 

 

Por eso que los primeros 600 y 800 fueron de 37” y de 50” y por eso fue que la mayoría seguía cómoda a la tranquila puntera, salvo Dalnamein, que desde esos primeros 800 metros ya daba muestras de absoluta incapacidad. 

 

En efecto, en esa subida, no contaba Dalnamein, pero sí las otras. Y tras Screen Baby, estaban Skara, Rosario de Oro, a las cuales se sumó Lúcuma, con Show Wing “mirándolas” por afuera muy tranquila, y tras la Festival Town, Edwin Talaverano con Punta Sal. 

 

En los 1000 pasaron 1’2”3/5, Skara comenzó a ceder, producto probablemente de los golpesque se dio en la gatera por su probada indocilidad, y quedaron Screen Baby que seguía galopando y Rosario de Oro con Show Wing que ya comenzaba a ser apurada y que respondía rápidamente a las exigencias de Víctor Bardales 

 

Pero cuando Show Wing quedó segunda, porque ya Rosario de Oro se comenzaba a rendir, apareció en la escena Punta Sal, la cual ingresó al derecho “pisándole los talones”. 

 

En consecuencia, ese derecho iba a ser definitivo, porque Show Wing y a Punta Sal, había que incluir necesariamente a una puntera que se acordaba cada metro que pasaba que era hija de Screen Idol, y que seguía pareja y sin abrirse. Consecuentemente, con gran opción. 

 

Cargaron las de afuera y tras un primer intento de Show Wing, que fue controlado por la puntera, llegó fresco el avance de Punta Sal, el cual resultó definitivo. 

 

Video de la carrera:

 

 

 

 

A 200, Screen Baby, se abrió ligeramente y Bardales con una yegua ya cansada, pero pareja y luchadora se fue hacia los palos para intentar el imposible. Y cuando eso sucedía, ya Punta Sal era dueña de todo y se separaba claramente para establecer tres cuerpos a sus dos rivales. 

Punta Sal con Edwin Talaverano, posa en el herraje de vencedores luciendo los colores del Azul y Oro con su propietario Almirante Vainstein y su preparador Jorge Salas, después de su gran Triunfo en el Enrique Ayulo Pardo (Cotejo de Potrancas) de 1991.

EL RICARDO ORTIZ DE ZEVALLOS 1991: LA FIGURA CAMBIO PARA MEJOR 

 

Los lugares de la Polla de Potrillos cambiaron radicalmente en medio de los 2000 metros del Ricardo Ortiz de Zevallos,. Y el sexto de la Polla, terminó derrotando al segundo y al cuarto, en tanto que el ganador de la primera corona llegó cuarto. 

Se podría pensar en un primer momento que al cambiar todo, hayan podido existir defecciones que no solo justificaban los cambios, sino que permitieron el elogio. 

 

Pero si vemos una carrera, que a la luz encontró a cuatro potrillos que llegaron prendidos en medio de un registro que no podría ser “mentiroso” como para llevarnos a engaño. 

 

Los 2’5”, resultó un segundo y medio mejor que el que marcó Punta Sal en el Cotejo. Entoces, sería injusto tratar mal a los cuatro potrillos que definieron sensacionalmente la segunda corona. 

 

Y señalar en cambio, que las modificaciones se debieron a que las distancia hizo progresar a buenos potrillos y retroceder a los otros, entre ellos, un Papi Eñe guapo y generoso, pero que no tuvo el poder de definición que lo adorna en la media distancia. 

 

BRILLANTE JUEGO DE PAREJA 

 

Antes de llegar a las conclusiones, recordemos un desarrollo que fue brillantemente planteado por los jinetes de la pareja del Myrna Yuri Yaranga y Luis Gonzáles, este repitiendo su éxito en las carreras grandes. 

 

Punteó Magnate y fue picotón con Papi Eñe los que siguieron. Yaranga iba abierto con Magnate, en un afán de complicarle el paso a Papi Eñe y dejándole el sitio en las tablas a su compañero Picotón. 

 

Diremos que los primeros 400 y 600 fueron ligeros, con 23”2/5 y con 35”, y cuando llegaron a la recta del frente, con un Magnate dueño de la punta, la marcha se comenzó a tranquilizar. José Cipriano, complicado al dar el primer salto, había sido llevado hacía afuera por Bardales y se ubicaba cuarto y luego quinto por las tablas, en tanto que Musicale iba sexto y luego quinto por las tablas y acercándose cada vez más. 

Pero Musicale avanzaba por que el tren disminuía y Magnate esperaba a Papi Eñe para ser apurado, corriendo por la tercera línea. Talaverano sigiloso y excelente jockey, esperaba también y Gonzales con Picotón y su castaño respondió quedando en la punta. 

 

Magnate quedó segundo y Papi Eñe tercero sin entrar al juego de la pareja y luego, metiéndose por dentro de Magnate para iniciar de lleno la atropellada del pupilo del Bouclé. Y tras él pegado a los palos Musicale, que quedo un poco desairado cuando la carrera se apuró, y que luego entró con todo a definir.  

Pero en el derecho encontró a un Picotón serio y definidor que no aflojó, mientras que Magnate “decía basta” y Papi Eñe, con toda esa cancha a su favor, luchaba pero no desbordaba. A 150 Talaverano lo fue metiendo a la segunda línea y luego dejó sin sitio a Musicale que tuvo que ser enmendado para llegar luego un poco tarde a cuerpo y medio del vencedor y quitándole por pescuezo y pescuezo el lugar a José Cipriano y a Papi Eñe. 

 

Video de la carrera:

 

 

 

 

 

CONSIDERACIONES 

 

Picotón, un americano hijo de Morning Bob y Mountain Avens, había sido el que se comió los relojes en la Polla y que terminó en un oscuro sexto lugar. El maestro Jorge Salas, le cambió el sistema y la respuesta positiva se la dio el castaño, respondiendo a plenitud y llegando tranquilo a la distancia. 

Musicale reclamaba mejor suerte porque si tenía un lugar a 150 cuando Papi Eñe se le recostó, hubiese llegado más cerca del ganador. Y José Cipriano, comprometido desde el inicio y corriendo abierto los dos codos, mientras a Papi Eñe le faltó definición. 

La llegada del Ricardo Ortiz de Zevallos de 1991. Picotón con la monta de un inspirado Luis Gonzales, alcanzaba derrotar a Musicale y muy pegados al pupilo del Santa María, José Cipriano delante de Papi Eñe.

Por: Renzo Rafael Risco.

Fotos & Videos: Hipica Channel & Hipico Peruano

Categories: Historia Hipica