EL VERANO LLEGÓ, PERO… ¿TU CABALLO NO PUEDE SUDAR?

Written by Frank Mori Fernandez on . Posted in Nacional

El verano llegó y con él, un sofocante clima que nos satura de calor, nos hace sudar y rechazar o desear muy poco la actividad física, pues nos genera cansancio. Es frecuente entonces, recurrir a una refrescante bebida helada, refugiarnos en el aire acondicionado de nuestra oficina o del auto y, ¿por qué no?... darnos un buen duchazo. Todas estas son formas para disminuir nuestra temperatura y aliviar el calor que sentimos.

Pero, ¿qué ocurre en el caso de los animales? Todos ellos, según su especie, tienen diferentes formas o mecanismos para perder calor y regular su temperatura corporal. Animales como las vacas, la oveja o el perro, pierden calor mediante el jadeo. Para el caso de los caballos, lo hacen mediante la sudoración, la cual es muy marcada y abundante. Esta acción de sudar es muy importante para la refrigeración del cuerpo durante y después del ejercicio pues, si ésta no sucede, el caballo acabaría completamente exhausto o se fatigaría rápidamente, alterando su rendimiento. Además, podría desencadenarse algunas afecciones orgánicas y fallas fisiológicas como consecuencia de la hipertermia y el golpe de calor.

Lamentablemente, como no todo es perfecto, existe una alteración sobre este mecanismo de “refrigeración” que presentan algunos caballos y les impide sudar frente a un incremento de calor, el cual se llama ANHIDROSIS.

Es común que la función de sudoración no sea tomada muy en cuenta en el estudio de un caballo con bajo rendimiento.  Siempre se va a pensar primero en otros factores, como por ejemplo afecciones del aparato locomotor, del sistema respiratorio, hasta incluso se asume un mal rendimiento por falta de estado físico. Sin embargo, la causa de ese mal rendimiento podría deberse a esta incapacidad para sudar.

Cuando un caballo realiza ejercicio se va a generar una energía química que se convertirá en energía mecánica por la contracción muscular. Todos estos procesos van a producir calor y elevar la temperatura corporal. El calor debe ser eliminado a fin de mantener constante la temperatura corporal.

Pero, ¿qué importancia o qué consecuencias tendría el incremento de calor (hipertermia) y no poder eliminarlo? Principalmente ocurrirá un aumento en el metabolismo y la falla o fatiga de muchos órganos, generando alteraciones en funciones vitales como por ejemplo, la respiración, la función cardiaca, la vasodilatación y otras funciones circulatorias. Todas ellas generarán un agotamiento en los sistemas vitales y el caballo podría presentar un cuadro de shock térmico, entrar en coma e incluso llegar hasta la muerte.

Cuando ocurre un cuadro de anhidrosis, al no poder presentar sudoración, el caballo no será capaz de mantener su temperatura corporal dentro de los límites normales, especialmente durante o después del ejercicio. El rendimiento del caballo se verá directamente afectado, pues presentará una respiración rápida y dificultosa. Esto ocurre como un mecanismo compensatorio para eliminar calor, ya que otra forma de reducir la temperatura es mediante la respiración o jadeo, como vemos en los perros, pero que en el caballo sólo alcanza una reducción del 25% frente al 65% que se logra con el sudor.

La anhidrosis se presenta con mayor frecuencia en lugares con climas calurosos y húmedos, características que precisamente tenemos en nuestra localidad.

Existen casos agudos que, en su incapacidad por eliminar calor mediante el sudor, el caballo puede llegar a un colapso durante la misma competencia o posterior a ésta. En los casos crónicos, pueden presentarse otros signos como por ejemplo la piel y pelaje seco, con presencia de caspa, pérdida de pelo en el rostro y pérdida de apetito con el consecuente deterioro de la condición física.

Entre las causas o factores predisponentes se cree que existe una relación con el estrés por adaptarse a un clima nuevo, lo cual ocasiona esta patología. Revisando literatura, existe documentación que data de los años 20, en la que se mencionan casos de caballos que, cuando viajaban desde Australia hacia Malasia para participar en competencias, su rendimiento era muy bajo; pero, luego de 10 a 30 días de volver al clima templado y seco de Australia, recuperaban su performance nuevamente.

En mi experiencia personal, he podido ver casos donde se presenta la anhidrosis en la época de verano y, luego del cambio de temporada, el paciente se cura automáticamente hasta el verano siguiente. Aunque también he tenido pacientes que sólo presentaron el problema en una temporada de verano y no lo volvieron a presentar nunca más. De la misma forma, he tenido casos que presentaron anhidrosis en Lima, pero se les envió a la ciudad de Arequipa, la cual tiene un clima más fresco y menos húmedo, y se recuperaron y no volvieron a presentar el cuadro nuevamente, incluso volviendo a Lima.

Actualmente se vienen estudiando otros factores o causas de anhidrosis los cuales involucran a fallas o alteraciones en el sistema nervioso, de la médula adrenal, de las glándulas sudoríparas, fallas hormonales y anormalidades electrolíticas.

En cuanto a la predisposición para la enfermedad, sólo puede afirmarse que se trata de una condición asociada a climas cálidos y húmedos, descartando predisposición de raza, sexo o edad. De la misma forma, no existe una dieta, vitaminas o minerales que la puedan originar.

El diagnóstico se realiza mediante pruebas específicas con inyectables intradérmicas que deben ser realizadas por un médico veterinario debidamente capacitado.

Por último, para el manejo y prevención de ésta enfermedad, se recomienda que el caballo realice actividades físicas en las primeras horas del día, cuando la temperatura es menor; humedecerlos o ducharlos con agua helada antes y después del entrenamiento o competencia; colocar aire acondicionado o ventiladores potentes en su pesebrera (box); y que el caballo reciba una cantidad adecuada de electrolitos. Obviamente, la mejor recomendación será cambiar de localidad a ese caballo, aunque dicha opción muchas veces es casi remota o muy complicada. Pese a todo, debido a que aún no se precisan o se ha logrado determinar definitivamente las causas de la anhidrosis, puede ocurrir que el paciente no logre recuperarse al 100% y se mantenga con el problema de forma crónica.

En conclusión es importante, y más aún durante esta época de verano, realizar un examen clínico adecuado a los caballos que presenten un mal rendimiento, pues quizá éste se deba a un caso de anhidrosis que está pasando por desapercibido o siendo subestimado.

 

Sabino A. Arias

Médico Veterinario

CMVP N° 5575

(c)MSc. Veterinaria, Medicina y Cirugía

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