EL ENEMIGO CON EL CORAZON DEL CABALLO VALIENTE

 

 

Cuando el hípico asiste a ver las carreras de caballos en el coloso de Surco quiere encontrarse con un gran espectáculo como el que se dio hoy en el clásico: Coronel Alfonso Ugarte prueba desarrollada sobre la milla que tuvo una recta final llena de emotividad y calidad.

En las ponderaciones iniciales había algunos nombres que resaltaban sobre el papel, por un lado Arezzo que había sido claro ganador del último clásico de la milla, El Enemigo quien había perdido una carrera sin nombre frente a Arezzo y Espiritualmente que había fracasado ruidosamente en su anterior pero que iba por su rehabilitación.

Planteado el escenario no había otra cosa que esperar la largada de la carrera y ver quien sería esta vez el que se quedara con la gloria, y así fue que se dio la largada del clásico central de la reunión de hoy con Espiritualmente dominador de todo demostrando que su anterior había sido un traspié en su corta pero buenísima campaña, pico en cola se colocaba El Enemigo hoy con mas bríos y cuidadosamente llevado por el eficiente Raul Díaz, más atrás quedaba postergado a unos 5 largos Arezzo quien estaba pagando un precio muy alto por la colocación, sin variación y con solo ellos como protagonistas de la carrera es que entran a la recta final y hay una lucha muy hermosa para conseguir el triunfo, por dentro Espiritualmente que echaba el resto con un corajudo Victor Fernández y por fuera El Enemigo que intentaba doblegar a su rival, solo los últimos 5mts pudieron hacer asomar una mínima a favor del pupilo de Leslie Hammod que sumaba un clásico más que lo coloca como abanderado de la milla.

Espiritualmente se reencontró con su mejor nivel corredor pero esta vez parece que extraño la mano de Carlos Trujillo y no pudo conseguir el triunfo.

Arezzo quedo relegado a un par de cuerpos en el cuarto lugar, sin duda clama revancha para la siguiente ya que hoy el cajón no le jugo a favor y hay que verlo de nuevo.

Video de la carrera:

 

El futuro sobre el cetro de la milla no es claro, hay muy buenos ejemplares pero ninguno desborda, así que los finales estrechos deben ser moneda común de este tipo de clásicos.

Por: Frank Mori F.

Foto: Liliana Ypenza.

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